Lima 07/ 10/ 03

El 22% de la población menor a los 5 años sufre de desnutrición

Programa Vaso de Leche: ¿mejora la
desnutrición crónica infantil?

Giselle Gajate y Marisol Inurretegui
investigadoras Grupo Análisis para el Desarrollo (GRADE)

A pesar de los cientos de millones de dólares que se invierten cada año en Programas Alimentarios, la desnutrición continúa siendo uno de los más graves problemas del Perú. Por ello, este estudio busca generar información para mejorar la efectividad y eficiencia de uno de los programas de mayor envergadura a nivel nacional: el Vaso de Leche. De este modo, no sólo el Estado podrá contar con mayor información para asignar de mejor manera sus escasos recursos, sino también se fomentará la vigilancia pública del programa. Con este fin, se explora y analiza empíricamente, para el periodo 1999-2000, el impacto de dicho programa sobre el nivel de desnutrición crónica de los niños menores de 5 años.

Situación nutricional actual y el programa del vaso de leche

En los últimos años, se ha logrado ciertos avances en lo referido a la lucha contra la desnutrición infantil en el Perú. Así, entre 1991 y el 2000, las cifras de desnutrición crónica para los niños menores a 5 años se redujeron en 11 puntos porcentuales[1]. No obstante, este porcentaje aún bordea el 22%[2], indicador que esconde diferencias en cuanto a su distribución geográfica y por niveles de pobreza.

Gráfico 1
Distribución del nivel de desnutrición crónica según área geográfica y niveles de pobreza
Fuente: Encuesta Nacional de Niveles de Vida 2000.
Elaboración propia.

 

Así, se puede apreciar en el Gráfico 1 que las áreas con un mayor porcentaje de niños desnutridos son las zonas rurales (33%) y la población en pobreza extrema (40%) del país. Por su parte, el programa del vaso de leche, a pesar de ser el de mayor cobertura en el nivel nacional (involucra al 78% de beneficiarios de algún programa social), tiene uno de los costos por ración más elevados (S/.1,247 por cada 1,000 Kcal), y presenta el menor contenido nutricional por ración, tanto energético (15%) y proteico (15%) como de hierro y vitaminas.

Evaluación del impacto sobre el indicador de nivel nutricional

Para estimar el impacto del programa sobre el nivel nutricional de los niños menores de 5 años, se utilizó la metodología del Propensity Score Matching, la cual consiste de 4 pasos:
1. Construir el modelo de participación en el programa,
2. Obtener la probabilidad estimada de participar en el mismo (Propensity Score)
3. Estimar el contrafactual, es decir aquel o aquellos individuos del grupo de “control” o comparación, según la cercanía del Propensity Score con el cual se va a estimar el impacto individual de cada beneficiario
4. Calcular el impacto total del programa a través de un promedio simple de los impactos individuales

Así, se consideró pertinente incluir dentro del modelo de participación algunas de las siguientes variables (Enniv 2000), las cuales se basan en la literatura sobre los determinantes del nivel nutricional del niño: variables del niño (género, lengua materna nativa y edad), variables de la madre y del jefe de hogar (edad de la madre al nacer el niño, nivel educativo de la madre, etc.), variables del hogar (género del jefe de hogar, nivel socioeconómico, etc), variables distritales (indicadores de pobreza distrital, infraestructura de salud, etc.) y variables geográficas (área de residencia, regiones administrativas).

Siendo la mejora del nivel nutricional el objetivo del programa del vaso de leche, se seleccionó como indicador del mismo el índice de talla por edad[3] para estimar el impacto del programa sobre el nivel nutricional. Empleando este indicador se comprobó, para todos los modelos considerados y distintas técnicas de emparejamiento, que el efecto promedio del programa del vaso de leche resulta negativo[4] . La robustez de los resultados es preocupante, dado que indican que el programa del vaso de leche no cumple con su propósito, sin importar el tipo de variables que se utilicen como controles para comparar a los beneficiarios contra los no beneficiarios o las técnicas metodológicas.

Así, los resultados cuantitativos de este estudio respaldan otros resultados cualitativos hallados por el Instituto Cuánto, lo que podría indicar que el programa del vaso de leche no se constituye como una verdadera estrategia de apoyo nutricional, dado su bajo contenido energético y proteico, convirtiéndose así en una simple transferencia de ingresos en forma de alimentos.

Siga este hipervínculo para descargar la versión completa de este trabajo.

[1] Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) – Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES).
[2] Cifras de la última Encuesta Nacional de Niveles de Vida para el año 2000 (ENNIV 2000).
[3] Específicamente el Z-score, una medida estadística de la distancia de la mediana de la talla por edad expresada como una proporción de la desviación estándar.
[4] Es decir, bajo todos los modelos considerados, se constató que los niños beneficiarios estaban peor nutridos que su respectivo grupo de control de niños no beneficiados.