Las
variables demográficas, influenciadas por la heterogeneidad
inherente a los distintos ámbitos geográficos
y culturales, resultan clave en la determinación de
la realidad social de un país, al asociarse estrechamente
a las cifras de pobreza, inequidad, exclusión social
y el medio ambiente. En este sentido, poseen especial relevancia,
pues en el transcurso de los próximos años,
comprender la dinámica poblacional puede ser vital
para los formuladores de políticas y el desarrollo
del país. El presente articulo, se realizará
una breve revisión de la futura situación demográfica
del país, con el propósito de incentivar el
análisis de esta problemática y, así,
contribuir a una adecuada formulación de políticas
públicas que considere las características particulares
de las diferentes realidades del país.
La dinámica geográfica.-
La tasa de crecimiento poblacional viene disminuyendo notoriamente
desde 1980, de 2,4% a 1,7% anual en el daño 2003. Pese
a ese considerable descenso, la población total ha
seguido creciendo, de 17,3 millones a principios de 1980 a
27,1 millones en 2003 debido a la inercia poblacional. En
el futuro cercano, la población que más crecerá
entre 2000-2005 será la adulta de 40 a 59 años,
seguida de la de 30-39 años. Como consecuencia, en
los próximos 15 años habrá un fuerte
envejecimiento de la población. Ante esta perspectiva,
es claro que uno de los grandes retos que enfrentará
el país en el mediano y largo plazo, será asegurar
un sistema de seguridad social capaz de mantener a esta población
en proceso de envejecimiento. El crecimiento de la población
económicamente activa (PEA) es un factor que debería
contribuir al mantenimiento del sistema de seguridad social,
sin embargo, se debe tener presente que las altas tasas de
informalidad nos enfrentan a una realidad en la cual gran
parte de esta masa laboral no realizará contribuciones
(aportes formales) a dicho sistema. En el cuadro 1, se presentan
algunas proyecciones poblacionales que mostramos a continuación:
Proyecciones de la población
peruana
(En miles)
| |
|
2000 |
|
2005 |
|
2010 |
|
2015 |
|
2020 |
| Total nacional |
|
25,662 |
|
27,804 |
|
29,885 |
|
31,876 |
|
33,757 |
| Crecimiento poblacional |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Incremento del período |
2,129 |
|
2,142 |
|
2,081 |
|
1,990 |
|
1,881 |
|
| Incremento anual |
425 |
|
428 |
|
416 |
|
398 |
|
376 |
|
| Tasa de crecimiento anual |
1,81% |
|
1,67% |
|
1,50% |
|
1,33% |
|
1,18% |
|
Fuente: INEI
(1995). Proyecciones de la población del Perú
1995-2025. Lima: INEI, abril
Elaboración propia |
Diferencias
entre los ámbitos urbano y rural.- si bien
en los últimos cinco años la población
urbana creció casi dos veces más rápido
que la rural, no es cierto que en su conjunto, la población
rural haya disminuido; sólo crece lentamente. El problema
más resaltante desde está perspectiva, es la
altísima tasa global de fecundidad (TGF) rural de 5,06
hijos por mujer. La falta de acceso a información sobre
planificación familiar en los sectores rurales es un
elemento crucial para contrarrestar esta tendencia y debe
ser incluida en una estrategia general de política
pública de lucha contra la pobreza.
Fuerza laboral y empleo.- en el Perú
existen tres factores demográficos, que han dado forma
a la actual distribución de edades y principales tendencias
laborales del país: la ampliación de la brecha
entre las tasas de natalidad y mortalidad (o explosión
demográfica) que se dio entre las décadas de
1960 y 1980; la incorporación de la mujer en la fuerza
laboral; y la redistribución de la población,
ante los procesos migratorios, con la respectiva reorganización
de los recursos y actividades.
La creciente oferta laboral, el estancamiento
productivo de los últimos años y los insuficientes
niveles de absorción de la mano de obra por parte del
sector formal, son los determinantes del desempleo y subempleo
existentes. Se estima que en la actualidad 85% de la PEA desempeña
trabajos de baja productividad e ingresos (subempleados).
A continuación, en el cuadro 7, se presentan algunas
proyecciones del mercado laboral.
Fuerza laboral, desempleo y subempleo:
1990-2010
| Fuerza laboral |
1990 |
1995 |
2000 |
2005 |
2010 |
| PET* |
13.826,0 |
15.555,0 |
17.604,0 |
19.470,9 |
21.337,8 |
| PEA |
7.978,4 |
9.710,2 |
11.945,2 |
14.195,3 |
16.633,9 |
| Tasa de actividad** |
57,7% |
62,4% |
67,9% |
72,9% |
78,0% |
| Incremento de la PEA |
|
|
|
|
|
| Incremento del período |
1.422,9 |
1.731,8 |
2.235,0 |
2.250,1 |
2.438,6 |
| Incremento anual |
284,6 |
346,4 |
447,0 |
450,0 |
487,7 |
| Desempleo y subempleo |
|
|
|
|
|
| Desempleo |
454,8 |
534,1 |
680,9 |
809,1 |
948,1 |
| |
5,7% |
5,5% |
5,7% |
5,7% |
5,7% |
| Subempleo |
6.709,8 |
8.331,4 |
10.320,7 |
12.264,7 |
14.371,7 |
| |
84,1% |
85,8% |
86,4% |
86,4% |
86,4% |
* Población
en edad de trabajar. Se considera a personas de 14 años
o más
** PEA/PET en porcentajes
Fuente: INEI (1995). Proyecciones de la población
del Perú 1995-2025. Lima: INEI, abril
Elaboración propia |
Las
transiciones demográficas.- las grandes diferencias
entre los grupos de población deben ser consideradas
en la formulación de las políticas sociales,
puesto que los procesos demográficos son distintos
para cada uno. En el nivel departamental, se conjugan distintos
niveles de mortalidad infantil, fecundidad y saldos migratorios.
Lima, Arequipa, Tumbes, Moquegua y Tacna muestra tasas de
mortalidad infantil (TMI) y fecundidad bajas con saldos migratorios
positivos, por lo tanto, se les puede considerar ámbitos
de mayor desarrollo. En cambio, Ayacucho, Huancavelica, Apurimac,
Cajamarca, Puno, Cusco, Huanuco y Loreto presentan indicadores
con signos inversos a los anteriores, por lo tanto, se les
puede considerar ámbitos de menor desarrollo. También,
se pudo confirmar la existencia de una relación lineal
y positiva entre la mortalidad infantil y la fecundidad. Por
otro lado, la relación entre estas dos variables y
el saldo migratorio per capita es negativa, lo cual es coherente
con la presunción de que las personas emigran hacia
los departamentos que presentan mejores indicadores demográficos
y de calidad de vida.
Reflexiones finales.- resulta
indudable que en los años venideros, las tendencias
demográficas representarán un gran desafió
para las políticas públicas a ejecutarse. Si
bien la tasa de crecimiento poblacional ha venido descendiendo
en las últimas décadas y ello comúnmente
se asocia a un mayor bienestar económico y social para
un país, el legado de sucesos demográficos,
se traduce actualmente en una explosión de la fuerza
laboral con bajos niveles de productividad, un paulatino envejecimiento
de la población y una acentuación de las brechas
de los niveles de desarrollo entre regiones.
Finalmente, la heterogeneidad de los diferentes
ámbitos geográficos y las distintas realidades
de las localidades peruanas, posiblemente requerirán
reformulaciones y una mejor focalización de la política
social para atender las particulares necesidades de cada región.
Cabe señalar que una política de Estado de salud
reproductiva y planificación familiar, resulta fundamental,
especialmente, en las zonas más pobres, donde se presentan
los mayores niveles de fecundidad que se terminan traduciendo
en un mayor número de pobres y menor calidad de vida
para estas zonas.
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