Mientras
más pobre sea el grupo de estudiantes en un salón
de clase, menores serán sus oportunidades de aprendizaje
y rendimiento en matemática. Este hecho se comprobó
a través de un reciente estudio realizado en 22 escuelas
públicas polidocentes completas y polidocentes multigrado
de educación primaria en el departamento de Lima. Una
de las causas de las menores oportunidades de aprendizaje
está relacionada con los currículos utilizados
por los docentes. Se comprobó que el 81% de los docentes
de escuelas multigrado trata, al menos, un tema que está
fuera de la Estructura Curricular Básica (ECB) del
grado (1999-2000), currículo oficial vigente del Ministerio
de Educación al momento del estudio.
Otro aspecto importante para las oportunidades
de aprendizaje es el nivel de progreso de los cuadernos de
trabajo. Así, encontramos que el número de ejercicios
resueltos por competencia, el porcentaje de ejercicios resueltos
correctamente y la cantidad de retroalimentación del
docente son mayores en las escuelas polidocentes completas.
Estas escuelas atienden a estudiantes de mayor nivel socioeconómico
relativo que las escuelas multigrado. Los resultados sugieren
que mayor profundidad en los ejercicios y mayor retroalimentación
correcta docente se asocian positivamente con un mayor rendimiento.
En contraste, el mayor número de ejercicios resueltos
por sí solo no tiene una relación significativa
con el rendimiento.
Los cuadernos de trabajo son utilizados de
forma muy limitada, a pesar de su distribución gratuita
en las escuelas. En el caso de la materia de Estadística,
solo un 28% de los ejercicios disponibles fue resuelto en
escuelas polidocentes completas, mientras que en escuelas
multigrado, solo un alarmante 1%. Con relación a los
ejercicios de Medición, solo se completó un
20% de estos en escuelas polidocentes completas, mientras
que en las de multigrado solo se desarrolló un 8% del
total.
Preocupa también el nivel de profundidad
de los ejercicios desarrollados en clase. Al codificar los
ejercicios en cuatro niveles de acuerdo con su profundidad
(memorísticos, procedimientos sin conexiones, procedimientos
con conexiones y lógico-matemáticos), se esperaría
que, con el nuevo currículo, predominaran los ejercicios
de los dos niveles superiores. Sin embargo, del total de ejercicios
disponibles en los cuadernos de trabajo, un 84% pertenece
a los dos niveles inferiores (memorísticos y de procedimientos
sin conexiones). Es decir, su resolución solo implica
algoritmos simples sin demandar a los estudiantes enlaces
de conceptos matemáticos.
Estos resultados demuestran que los estudiantes
pasan la mayor parte del tiempo trabajando ejercicios que
se resuelven con la aplicación de reglas simples. Del
total de ejercicios resueltos por los estudiantes de la muestra,
24% corresponde a ejercicios memorísticos, 67% a ejercicios
sin conexiones en sus procedimientos, solo un 8% requiere
de conexiones en sus procedimientos, mientras que ninguno
de ellos requería la aplicación de competencias
lógico-matemáticas de alto nivel cognoscitivo
para resolverlos. Cabe destacar que no se encontraron diferencias
en el nivel de demanda cognitiva entre los dos tipos de escuelas.
Sugerencias de Política
Los resultados del presente estudio sugieren
una tarea ardua, no solo para el Ministerio de Educación,
sino también para los distintos actores vinculados
con el aprendizaje y enseñanza de la matemática.
Las vías para pensar en reformas podrían
incluir una o varias de las siguientes:
- Cambios en el currículo, haciéndolo
más explícito y/o más corto (apuntando
a los conocimientos básicos para el nivel).
- Capacitaciones para docentes en ejercicios
sobre la enseñanza de aspectos específicos
basados en el currículo de matemática. A menudo,
las capacitaciones del Ministerio de Educación han
sido de métodos generales para lograr la participación
activa de los estudiantes y no específicamente para
cada área del currículo.
- Revisión de los programas de formación
de educación matemática de docentes para lograr
que cada docente demuestre dominio de la materia como pre-requisito
para poder enseñarla.
- Revisión de la política
de materiales educativos. Una posibilidad sería dejar
que los docentes elijan sus propios textos y el Estado se
encargue de pagar por ellos.
- Atención de las necesidades de
aprendizaje de matemática de los individuos o grupos,
incrementando el número de horas pedagógicas
de matemática (siempre y cuando se eleve el nivel
de demanda cognoscitiva), facilitando clases de recuperación
o proveyendo asistentes de docencia para aulas con menor
rendimiento.
Podrá
descargar el estudio completo desde este hipervínculo.

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