Lima 20/ 01/ 04
¿Tienen los pobres menores oportunidades de aprendizaje en matemáticas?
Santiago Cueto
Investigador de Grade

Mientras más pobre sea el grupo de estudiantes en un salón de clase, menores serán sus oportunidades de aprendizaje y rendimiento en matemática. Este hecho se comprobó a través de un reciente estudio realizado en 22 escuelas públicas polidocentes completas y polidocentes multigrado de educación primaria en el departamento de Lima. Una de las causas de las menores oportunidades de aprendizaje está relacionada con los currículos utilizados por los docentes. Se comprobó que el 81% de los docentes de escuelas multigrado trata, al menos, un tema que está fuera de la Estructura Curricular Básica (ECB) del grado (1999-2000), currículo oficial vigente del Ministerio de Educación al momento del estudio.

Otro aspecto importante para las oportunidades de aprendizaje es el nivel de progreso de los cuadernos de trabajo. Así, encontramos que el número de ejercicios resueltos por competencia, el porcentaje de ejercicios resueltos correctamente y la cantidad de retroalimentación del docente son mayores en las escuelas polidocentes completas. Estas escuelas atienden a estudiantes de mayor nivel socioeconómico relativo que las escuelas multigrado. Los resultados sugieren que mayor profundidad en los ejercicios y mayor retroalimentación correcta docente se asocian positivamente con un mayor rendimiento. En contraste, el mayor número de ejercicios resueltos por sí solo no tiene una relación significativa con el rendimiento.

Los cuadernos de trabajo son utilizados de forma muy limitada, a pesar de su distribución gratuita en las escuelas. En el caso de la materia de Estadística, solo un 28% de los ejercicios disponibles fue resuelto en escuelas polidocentes completas, mientras que en escuelas multigrado, solo un alarmante 1%. Con relación a los ejercicios de Medición, solo se completó un 20% de estos en escuelas polidocentes completas, mientras que en las de multigrado solo se desarrolló un 8% del total.

Preocupa también el nivel de profundidad de los ejercicios desarrollados en clase. Al codificar los ejercicios en cuatro niveles de acuerdo con su profundidad (memorísticos, procedimientos sin conexiones, procedimientos con conexiones y lógico-matemáticos), se esperaría que, con el nuevo currículo, predominaran los ejercicios de los dos niveles superiores. Sin embargo, del total de ejercicios disponibles en los cuadernos de trabajo, un 84% pertenece a los dos niveles inferiores (memorísticos y de procedimientos sin conexiones). Es decir, su resolución solo implica algoritmos simples sin demandar a los estudiantes enlaces de conceptos matemáticos.

Estos resultados demuestran que los estudiantes pasan la mayor parte del tiempo trabajando ejercicios que se resuelven con la aplicación de reglas simples. Del total de ejercicios resueltos por los estudiantes de la muestra, 24% corresponde a ejercicios memorísticos, 67% a ejercicios sin conexiones en sus procedimientos, solo un 8% requiere de conexiones en sus procedimientos, mientras que ninguno de ellos requería la aplicación de competencias lógico-matemáticas de alto nivel cognoscitivo para resolverlos. Cabe destacar que no se encontraron diferencias en el nivel de demanda cognitiva entre los dos tipos de escuelas.

Sugerencias de Política

Los resultados del presente estudio sugieren una tarea ardua, no solo para el Ministerio de Educación, sino también para los distintos actores vinculados con el aprendizaje y enseñanza de la matemática.

Las vías para pensar en reformas podrían incluir una o varias de las siguientes:

  • Cambios en el currículo, haciéndolo más explícito y/o más corto (apuntando a los conocimientos básicos para el nivel).
  • Capacitaciones para docentes en ejercicios sobre la enseñanza de aspectos específicos basados en el currículo de matemática. A menudo, las capacitaciones del Ministerio de Educación han sido de métodos generales para lograr la participación activa de los estudiantes y no específicamente para cada área del currículo.
  • Revisión de los programas de formación de educación matemática de docentes para lograr que cada docente demuestre dominio de la materia como pre-requisito para poder enseñarla.
  • Revisión de la política de materiales educativos. Una posibilidad sería dejar que los docentes elijan sus propios textos y el Estado se encargue de pagar por ellos.
  • Atención de las necesidades de aprendizaje de matemática de los individuos o grupos, incrementando el número de horas pedagógicas de matemática (siempre y cuando se eleve el nivel de demanda cognoscitiva), facilitando clases de recuperación o proveyendo asistentes de docencia para aulas con menor rendimiento.

 

Podrá descargar el estudio completo desde este hipervínculo.