El
proyecto de Educación a Distancia (EDIST) del Ministerio
de Educación ha contribuido al mejoramiento del aprendizaje
en las zonas rurales del Perú, aunque su aporte ha
sido marginalmente pequeño. Un análisis del
proyecto muestra que existe aún un potencial explotable
a través de mejores diagnósticos e implementaciones
más eficientes de proyectos similares. Uno de los principales
hallazgos de este estudio es que el proyecto padece de serios
problemas pedagógicos y administrativos en su ejecución.
EDIST tiene por objetivo mejorar el proceso
de enseñanza- aprendizaje de la población en
zonas rurales y de frontera, utilizando las innovaciones de
la tecnología de la información (el correo electrónico,
la teleconferencia, la simulación en computadoras,
el video, el internet y el uso de bibliotecas distantes).
El programa llega a aproximadamente 4,000 alumnos de primer,
segundo y tercer año de educación secundaria
de 101 colegios ubicados en centros poblados de la costa,
sierra y selva. Si bien el modelo se define como uno de educación
a distancia, en la práctica actúa como un modelo
presencial.
Las causas de las deficiencias del programa
son varias. Específicamente, los alumnos no han construido
de forma completa su contexto de autoaprendizaje mediante
el ejercicio de su automotivación y responsabilidad.
Es decir, el proyecto requiere que los alumnos posean una
autodisciplina que les permita asimilar la nueva información
y su forma de utilización. Esta característica
no ha sido común en los modelos educativos tradicionales.
Por otro lado, los docentes carecen de la
preparación teórica y práctica en los
temas a distancia. Las capacitaciones necesarias para la preparación
del factor humano para este tipo de modelo educativo han sido,
más bien, esporádicas. Las pocas capacitaciones
han sido del tipo presencial, lo que no permite un entendimiento
práctico del modelo a distancia. Todo ello se ha traducido
en problemas como la creencia que la autoeducación
implica dejar solo al alumno, en lugar de darle pautas y enseñarle
a que aprenda.
La aplicación de un proyecto como el
mencionado requiere de algunas condiciones previas, tanto
en los alumnos como en los profesores. Adicionalmente, se
debe contar a tiempo con los materiales y con la infraestructura
técnica necesaria para implementarlo. Es necesario,
además, un aprendizaje previo para adaptarse al nuevo
sistema, si se quieren alcanzar los objetivos de proyectos
como EDIST.
Finalmente, la introducción de la tecnología
sí podría ser la solución para mejorar
la calidad educativa en el sector rural, pero ello depende
de que su introducción sea sensata, selectiva, realista
y racional. Se debe adecuar a las posibilidades del medio,
a fin de garantizar una utilización efectiva y eficiente
que compense la inversión pública realizada
y satisfaga las necesidades de los beneficiarios.
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al estudio completo siguiendo este hipervínculo.

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