Lima 24/ 03/ 04
¿Es la tecnología la solución para mejorar
la calidad educativa rural?
Rocío Trinidad
Investigadora del IEP

El proyecto de Educación a Distancia (EDIST) del Ministerio de Educación ha contribuido al mejoramiento del aprendizaje en las zonas rurales del Perú, aunque su aporte ha sido marginalmente pequeño. Un análisis del proyecto muestra que existe aún un potencial explotable a través de mejores diagnósticos e implementaciones más eficientes de proyectos similares. Uno de los principales hallazgos de este estudio es que el proyecto padece de serios problemas pedagógicos y administrativos en su ejecución.

EDIST tiene por objetivo mejorar el proceso de enseñanza- aprendizaje de la población en zonas rurales y de frontera, utilizando las innovaciones de la tecnología de la información (el correo electrónico, la teleconferencia, la simulación en computadoras, el video, el internet y el uso de bibliotecas distantes). El programa llega a aproximadamente 4,000 alumnos de primer, segundo y tercer año de educación secundaria de 101 colegios ubicados en centros poblados de la costa, sierra y selva. Si bien el modelo se define como uno de educación a distancia, en la práctica actúa como un modelo presencial.

Las causas de las deficiencias del programa son varias. Específicamente, los alumnos no han construido de forma completa su contexto de autoaprendizaje mediante el ejercicio de su automotivación y responsabilidad. Es decir, el proyecto requiere que los alumnos posean una autodisciplina que les permita asimilar la nueva información y su forma de utilización. Esta característica no ha sido común en los modelos educativos tradicionales.

Por otro lado, los docentes carecen de la preparación teórica y práctica en los temas a distancia. Las capacitaciones necesarias para la preparación del factor humano para este tipo de modelo educativo han sido, más bien, esporádicas. Las pocas capacitaciones han sido del tipo presencial, lo que no permite un entendimiento práctico del modelo a distancia. Todo ello se ha traducido en problemas como la creencia que la autoeducación implica dejar solo al alumno, en lugar de darle pautas y enseñarle a que aprenda.

La aplicación de un proyecto como el mencionado requiere de algunas condiciones previas, tanto en los alumnos como en los profesores. Adicionalmente, se debe contar a tiempo con los materiales y con la infraestructura técnica necesaria para implementarlo. Es necesario, además, un aprendizaje previo para adaptarse al nuevo sistema, si se quieren alcanzar los objetivos de proyectos como EDIST.

Finalmente, la introducción de la tecnología sí podría ser la solución para mejorar la calidad educativa en el sector rural, pero ello depende de que su introducción sea sensata, selectiva, realista y racional. Se debe adecuar a las posibilidades del medio, a fin de garantizar una utilización efectiva y eficiente que compense la inversión pública realizada y satisfaga las necesidades de los beneficiarios.

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