La respuesta contundente
llegó del MEF: reperfilar la deuda y realizar coberturas.
Pero ¿para qué tomamos estas medidas? ¿Qué
haremos con el presupuesto público? ¿Qué
ocurrirá con la balanza de pagos? ¿Cómo
debemos manejar la deuda externa? ¿Cómo podemos
reactivar la demanda interna? Intentaremos responder brevemente
estas cinco preguntas, las que consideramos se deben encontrar
implícitas dentro de la decisión del MEF.
Sabemos que el presupuesto nacional presenta
un déficit de 1.9% del PBI que necesita ser financiado.
La balanza de pagos se encuentra marchita por la cuenta de
capitales. La evidencia es que los flujos negativos de capital
de corto plazo (gráfico 1) deben estar asfixiando al
sistema bancario que anteriormente vivió de la largueza
de la expansión de los años 90. La transferencia
neta de recursos (TNR)[1]
es magra para la economía nacional (gráfico
2). Se encuentra lejos de los niveles de US$ 3,500 millones
anuales entre los años 1994 y 1996, fruto de una campaña
política bien financiada en 1994, de las privatizaciones
y de mucha confianza. Según CEPAL, cerramos el 2003
con –529 millones de TNR.
Gráfico
2 |
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| Fuente: CEPAL. Balance preliminar de la economía
de América latina 2003 cuadros A 13 y A 19, Santiago,
2003 en www.eclac.cl |
No parece haber un problema serio de deuda.
El peso de los intereses de la deuda sobre las exportaciones
ha bajado a 13% en el 2003 a pesar de haber cambiado bonos
de 4% por bonos de 9 7/8% en el año 2002. La demanda
externa podría ser impulsada emitiendo bonos por 3%
del PBI, siempre y cuando se desee continuar con las actuales
políticas contracíclicas. Este monto es lo que
el presupuesto nacional necesita para inyectarle vida a la
economía interna, a través de las jubilaciones
esencialmente.
Debemos tener en cuenta que la economía
internacional está siendo reactivada por una guerra
que puede terminar y que sacó a la economía
global del espectro de la deflación al incrementar
el precio del petróleo. La relación dólar/euro
va en contra del dólar en el largo plazo por el tamaño
de los déficit del gobierno federal de Estados Unidos
(450,000 millones de dólares anuales que se van a intentar
cerrar entre ahora y el año 2009, según anunció
Bush). O sea, el dólar se devalúa en el largo
plazo versus el euro. En ese sentido, una política
sólida de largo plazo sería endeudarse en dólares,
exportar en euros e importar en dólares. Se deben mantener
reservas en oro y euros.
Es importante considerar que no existe institucionalidad
internacional para resolver conflictos de deuda y Brasil es
un candidato, con Colombia, a acompañar a la Argentina
en un problema de esa naturaleza. O sea, el panorama internacional
puede moverse.
Finalmente, el próximo año perderemos
aproximadamente 1% de recaudación tributaria fruto
de los múltiples tratado de libre comercio que se firmarán.
Habrá que financiar esta caída. Recordemos que
los créditos son saludables cuando se invierten en
proyectos que se pagan a sí mismos. Pero ¿existen
en la actualidad créditos de esta naturaleza? ¿Se
va a racionalizar el gasto público, hacer un escalafón
y tratar de llegar con mejores servicios de salud y educación
a más gente? El crédito es el otro lado de los
impuestos; y la población quiere ver que el dinero
sea bien usado, luego del sinsabor dejado después de
la década de los noventa.
[1] La
TNR describe el flujo de caja entre el país y sus acreedores.
Se mide por los préstamos netos concedidos al país
menos el interés que paga al país por sus obligaciones
externas.

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