Lima 29/ 04/ 04
Deuda externa: cinco preguntas posibles
y una respuesta
Oscar Ugarteche
Investigador de la PUCP

La respuesta contundente llegó del MEF: reperfilar la deuda y realizar coberturas. Pero ¿para qué tomamos estas medidas? ¿Qué haremos con el presupuesto público? ¿Qué ocurrirá con la balanza de pagos? ¿Cómo debemos manejar la deuda externa? ¿Cómo podemos reactivar la demanda interna? Intentaremos responder brevemente estas cinco preguntas, las que consideramos se deben encontrar implícitas dentro de la decisión del MEF.

Sabemos que el presupuesto nacional presenta un déficit de 1.9% del PBI que necesita ser financiado. La balanza de pagos se encuentra marchita por la cuenta de capitales. La evidencia es que los flujos negativos de capital de corto plazo (gráfico 1) deben estar asfixiando al sistema bancario que anteriormente vivió de la largueza de la expansión de los años 90. La transferencia neta de recursos (TNR)[1] es magra para la economía nacional (gráfico 2). Se encuentra lejos de los niveles de US$ 3,500 millones anuales entre los años 1994 y 1996, fruto de una campaña política bien financiada en 1994, de las privatizaciones y de mucha confianza. Según CEPAL, cerramos el 2003 con –529 millones de TNR.

Gráfico 1
Fuente: BCRP

 

Gráfico 2
Fuente: CEPAL. Balance preliminar de la economía de América latina 2003 cuadros A 13 y A 19, Santiago, 2003 en www.eclac.cl

No parece haber un problema serio de deuda. El peso de los intereses de la deuda sobre las exportaciones ha bajado a 13% en el 2003 a pesar de haber cambiado bonos de 4% por bonos de 9 7/8% en el año 2002. La demanda externa podría ser impulsada emitiendo bonos por 3% del PBI, siempre y cuando se desee continuar con las actuales políticas contracíclicas. Este monto es lo que el presupuesto nacional necesita para inyectarle vida a la economía interna, a través de las jubilaciones esencialmente.

Debemos tener en cuenta que la economía internacional está siendo reactivada por una guerra que puede terminar y que sacó a la economía global del espectro de la deflación al incrementar el precio del petróleo. La relación dólar/euro va en contra del dólar en el largo plazo por el tamaño de los déficit del gobierno federal de Estados Unidos (450,000 millones de dólares anuales que se van a intentar cerrar entre ahora y el año 2009, según anunció Bush). O sea, el dólar se devalúa en el largo plazo versus el euro. En ese sentido, una política sólida de largo plazo sería endeudarse en dólares, exportar en euros e importar en dólares. Se deben mantener reservas en oro y euros.

Es importante considerar que no existe institucionalidad internacional para resolver conflictos de deuda y Brasil es un candidato, con Colombia, a acompañar a la Argentina en un problema de esa naturaleza. O sea, el panorama internacional puede moverse.

Finalmente, el próximo año perderemos aproximadamente 1% de recaudación tributaria fruto de los múltiples tratado de libre comercio que se firmarán. Habrá que financiar esta caída. Recordemos que los créditos son saludables cuando se invierten en proyectos que se pagan a sí mismos. Pero ¿existen en la actualidad créditos de esta naturaleza? ¿Se va a racionalizar el gasto público, hacer un escalafón y tratar de llegar con mejores servicios de salud y educación a más gente? El crédito es el otro lado de los impuestos; y la población quiere ver que el dinero sea bien usado, luego del sinsabor dejado después de la década de los noventa.

[1] La TNR describe el flujo de caja entre el país y sus acreedores. Se mide por los préstamos netos concedidos al país menos el interés que paga al país por sus obligaciones externas.