Lima 30/ 06/ 04
Comentarios al Marco Macroeconómico Multianual 2005-2007
Santiago Roca T (Ph.D)
Profesor Principal ESAN

El MMM 2005-2007 es mucho más completo y detallado respecto a los anteriores, ha mejorado en la calidad y alcance de las proyecciones y presenta por primera vez análisis de sensibilidad. Muestra que la economía peruana experimentaría un ligero aumento en su tasa de crecimiento de 4% en el 2004 a 4,5% en el 2005-2006 y 5% en el 2007. Se espera que este mayor crecimiento se sustente más en las actividades primarias que en las no primarias (24% versus 18%).

La mayor parte del crecimiento del PBI en el periodo 2004-2007 lo generaría la reactivación del gasto privado (64% del crecimiento). Le siguen en importancia la inversión (23%), las exportaciones netas (7%) y el gasto público (6%).

En lo que se refiere a la política fiscal se proyecta una reducción gradual del déficit del sector público no financiero de 1,8% del PBI en el 2003 a 0,7% en el 2007. Para lograrlo, se tiene previsto que la mayor parte del ajuste debería darse por el lado del gobierno central, que debería reducir su déficit de -1,7% a -0,7%.

Este ajuste implicaría un esfuerzo fiscal significativo teniendo en cuenta que se está proponiendo el desmantelamiento progresivo de los llamados “impuestos antitécnicos” (ITF e IES) y que el TLC con los EE.UU afectaría los ingresos tributarios a partir del 2007, situación que no se está considerando. En términos gruesos, el TLC podría estar generando una reducción de 662 millones de soles (US$ 184 millones) en la recaudación del 2007, lo que representaría el 0,2% del PBI, con lo cual el déficit fiscal sería de 0,9% del PBI[1].

Por el lado del gasto del gobierno central el ajuste se observaría en el 2005 y el 2007 en la reducción del gasto corriente basado en la reforma del sistema de pensiones y la descentralización del Estado. Esta reforma, sin embargo, es bastante impracticable debido al contexto político del país, la cercanía de las elecciones y el posterior cambio de gobierno.

Es importante que en el MMM se haya realizado un análisis de la sostenibilidad del endeudamiento fiscal de mediano plazo, proponiendo por ello la paulatina sustitución del endeudamiento externo por el endeudamiento interno, lo que reduce el riesgo cambiario y el de tasa de interés. Este análisis; que incluye la sensibilización de las proyecciones bajo supuesto de menor o mayor crecimiento económico, devaluación y tasas de interés; concluye que la política fiscal es sostenible en el mediano plazo. Sin embargo, no queda claro si se considera la incertidumbre cambiaria y la incertidumbre de la tasa de interés del dólar americano frente a las monedas “duras” (euro o yen). Esta incertidumbre es un factor especialmente importante si consideramos que el 43% de la deuda no está en dólares y el 50% está a tasas variables. En todo caso, sería necesario evaluar la posibilidad de diversificar los fondos del sector público o tener instrumentos de cobertura de riesgo.

La sustitución de la deuda externa del sector público con deuda interna impulsaría el mercado de capitales. No es claro si dicho es impulso es conveniente para el sector privado teniendo en cuenta que éste competiría con el sector público para captar los fondos existentes. Dependiendo del volumen de deuda pública que se introduciría en el mercado interno, los precios de papeles de la deuda podrían bajar y tener el efecto de incrementar las tasas de interés y/o desplazar el acceso del sector privado al financiamiento, con sus consecuencias sobre el gasto agregado y la producción.

Por el lado de las cuentas externas, se estima un favorable superávit comercial entre US$ 2200 y 2400 millones en los siguientes años. Esto sería posible por la mejora en los precios de los minerales, en el corto plazo, y el crecimiento del volumen de exportación, en el mediano plazo, a raíz de una política comercial activa con el TLC. Así, mientras en el 2003 las exportaciones menos las importaciones de bienes y servicios no financieros representaban el 0% del PBI, en el 2007 debería estar aportando con el 1,9% del PBI.

Los potenciales acuerdos comerciales (con los EEUU, la UE, etc) eventualmente estimularían el flujo de capitales e inversiones extranjeras, con lo cual es de prever que los niveles de reserva se mantengan elevados. Sería importante que estas reservas internacionales presenten una composición de monedas que correspondan a la estructura de las importaciones o a la estructura de la deuda, de modo que se reduzca las fuentes de riesgo. Sería bueno que las autoridades económicas añadan estas previsiones en sus proyecciones.

Para los siguientes años, el MMM proyecta una devaluación de 3,7% frente al dólar, la cual aparenta ser exógena con respecto a los resultados en el sector externo. No hay duda que frente a la relativa abundancia de moneda extranjera proveniente de nuestra balanza comercial y frente al creciente déficit externo y fiscal de los Estados Unidos, las presiones para una reevaluación del sol frente al dólar serán cada vez mayores. Ello debería ser compensado a través de incentivos para promover la inversión (compras de bienes de capital del exterior). Igualmente, a través de una política monetaria más flexible, que extienda el uso de los mecanismos de esterilización monetaria, o implementando un programa más agresivo de desdolarización de la economía.

[1] Asumiendo que el 27% de las importaciones del país provienen de los EEUU y que el desgravamen arancelario alcanzaría el 80%.