Lima 03/ 09/ 04
¿Saldrá el gas de Tarija por Ilo?
Gonzalo Tamayo
Macroconsult

Después de 20 años de su hallazgo, luego de marchas y contramarchas de sucesivos gobiernos, el gas de Camisea ha llegado por fin a Lima. Camisea es ya una realidad para los principales consumidores industriales gracias a la cooperación entre el sector privado y el gobierno.

La siguiente etapa de Camisea se encuentra en estudio y comprende 2 subproyectos: el desarrollo de gaseoductos regionales y la exportación de gas bajo su forma licuefactada (LNG por sus siglas en inglés). El primero de ellos contempla el desarrollo de gasoductos hacia las zonas de la Oroya, Huancayo, Tarma, Ayacucho, Cusco, Ica, Pisco y probablemente Marcona. Es deseable que dentro de unos años dichos proyectos se realicen a pesar de la difícil geografía y de la menor base productiva y de ingresos en provincias, teniendo en cuenta los posibles efectos redistributivos de la llegada del gas natural.

El segundo sub-proyecto (de exportación) contempla la instalación de una planta de licuefacción en Cañete, y la construcción de un puerto especializado. Los promotores del proyecto estiman que este demandará recursos por un monto de US $ 3.200 millones de los cuales US $ 2.150 millones serían invertidos en el mercado nacional. Una parte importante de los mismos demandaría bienes y servicios locales, especialmente en construcción. Adicionalmente este proyecto permitirá eliminar el déficit de la balanza comercial de hidrocarburos con una balanza comercial positiva de US $ 800 millones hacia el 2008.

Con el fin de despejar dudas sobre el volúmen de reservas de gas natural, el Viceministro de Energía y Minas ha manifestado recientemente que es altamente probable que se descubran más depósitos de gas debido a las características geológicas de la zona. Existen varios contratos adicionales de exploración de hidrocarburos recientemente suscritos o por suscribirse que van a continuar atrayendo a la inversión privada en el sector y que promoverán el descubrimiento de nuevas reservas.

El mercado internacional de LNG ha tenido un rápido desarrollo en los últimos años como alternativa a los gasoductos para largas distancias. Algunos de los mercados de exportación más activos son los de Indonesia hacia Japón, de Trinidad y Tobago hacia la costa este de EE.UU y de Argelia a España. En este sentido el proyecto peruano de exportación de LNG busca aprovechar una ventana de oportunidad para construir la primera planta de LNG en la costa occidental de Sudamérica para abastecer al mercado mexicano. Este proyecto permitiría el ingreso del Perú al mercado mundial de LNG, el mismo al cual apuntaba el proyecto de Pacific LNG con el gas de Tarija (Bolivia) y su exportación a través de Patillos (Chile)

La realización efectiva de un proyecto de LNG supone el establecimiento de un conjunto amplio de contratos que brinden los incentivos económicos suficientes y protección frente a los riesgos de variación de precios y de inversión. Además tales contratos deberán favorecer la competitividad en los mercados de destino frente a gas producido por otras fuentes. Dicha competitividad depende de los costos de regasificación, transporte marítimo especializado, licuefacción en costa, transporte de gas del yacimiento a la costa, impuestos y regalías al Estado receptor y los diferenciales de costo financiero. Además se ha encontrado que el retorno del proyecto depende en gran medida del costo de transporte del yacimiento a la costa. Este último costo es especialmente importante en el caso de la salida del gas de Tarija por Ilo. La transacción es adicionalmente complicada por ser transfronteriza lo que requiere adecuar los marcos regulatorios, tributarios y laborales y donde el receptor de las regalías será Bolivia. Por otro lado, su viabilidad económica desde el punto de vista boliviano también depende del menor costo tributario para las eventuales operaciones del proyecto en Perú, reduciendo así su posible impacto directo en ingresos fiscales.

Por el volumen de inversión requerido en los proyectos de LNG debe descartarse la participación como inversionistas de los gobiernos de Perú y Bolivia. Un proyecto de esa naturaleza tiene más probabilidades de éxito cuando está a cargo de inversionistas especializados. Los contratos de compra y venta de largo plazo son cruciales para desarrollo y financiamiento de proyecto y es allí donde destacan las ventajas de empresas privadas con buena reputación en el mercado mundial de LNG.

Como sucedió con Camisea, los gobiernos pueden hacer mucho para apoyar el desarrollo de este tipo de proyectos, pero también pueden trabar decisiones privadas y postergar de manera significativa su entrada en operación.