Lima 08/ 10/ 04
Urge un ente independiente de planificación
para la transmisión eléctrica en el Perú
Ricardo de la Cruz
Macroconsult
Raúl García
OSINERG

Debido a sus características monopólicas, la transmisión de electricidad es una actividad regulada. Tal regulación fija precios que no sean excesivos pero que permitan recuperar los costos del servicio y sólo permite la entrada de pocas empresas para evitar la duplicación de redes de transmisión, entre otras ineficiencias. A pesar que la transmisión representa sólo 10% del costo total de las tarifas recientes investigaciones han mostrado que su regulación es importante para fomentar la competencia entre las empresas generadoras de electricidad y para favorecer la apertura de dicho mercado.

Por ello analizaremos los dos aspectos fundamentales del sistema de transmisión eléctrico: la fijación de precios y asignación de costos y la necesidad de planificación de las inversiones. Respecto al primero, existen dos problemas que enfrenta el marco regulatorio respecto a la fijación de tarifas. El primero es que la forma para determinar qué costos se reconocen en las tarifas[1], generaría incertidumbre en los inversionistas sobre la posibilidad de recuperar sus costos hundidos (tales como líneas de transmisión, o torres de alta tensión). Por otro lado la distinción entre líneas principales (uso común) y secundarias (uso exclusivo), depende de los cambios en los flujos de energía afectando los costos que pagan los diferentes usuarios.

El segundo aspecto fundamental del sistema de transmisión eléctrico está referido a los mecanismos utilizados para su expansión. No se puede confiar solamente en las señales de precios para realizar inversiones en transmisión olvidando que las inversiones afectan a todos los usuarios de la red. Además de otros factores como las economías de escala en el momento de decidir que la capacidad de transmisión a instalarse.

En el Perú el Estado ha determinado qué inversiones deben realizarse, entregando los proyectos de construcción de líneas a través de contratos de construcción, propiedad, operación y transferencia al Estado luego de cierto período de tiempo (denominados contratos “BOOT”). Sin embargo, los criterios usados para determinar las inversiones no han sido claros y no ha habido mayor participación de los agentes que terminan pagando las líneas.

Si bien a nivel internacional se han ensayado algunos mecanismos descentralizados para atraer inversiones como el uso de derechos financieros de transmisión, estos pueden generar problemas de competencia y ser insuficientes. Por ello, se requiere una entidad centralizada que realice un análisis costo – beneficio de las inversiones incorporando a los potenciales beneficiarios de las nuevas redes. En el Perú este papel está en manos de diversas instituciones, aunque dependen en última instancia del Ministerio de Energía y Minas (MEM), puesto que el actual operador de la red de transmisión sólo tiene la obligación de identificar necesidades de inversión, y el Comité de Operaciones del Sistema y la Gerencia Adjunta de Regulación Tarifaria de OSINERG tienen una participación derivada del proceso de fijación de tarifas de generación.

La creación de una entidad que planifique la transmisión es un primer paso para generar mecanismos de expansión más eficientes. Dicha entidad debe ser independiente en la medida de lo posible y debe identificar los costos y beneficios de cada proyecto, así como a los agentes interesados en financiar las inversiones. En este punto es interesante el caso de Argentina, en el cual se implementó un mecanismo de aprobación de inversiones y reparto de costos incluyendo la posibilidad de veto si un porcentaje de los agentes que financiarían las inversiones no está de acuerdo con la realización de la obra. La administración privada de esta entidad podría financiarse con aportes de los concesionarios y recibir incentivos por los ahorros que genere a los agentes con decisiones de inversión adecuadas.

Eventos como la interconexión eléctrica con el Ecuador y el incremento continúo de la demanda de electricidad por encima del PBI, indican que cada vez es más necesario invertir no sólo en generación de electricidad sino también en su transmisión. De lo contrario el efecto de inversiones en generación no se podrá aprovechar por problemas de congestión e incluso cortes de electricidad en determinadas regiones del país. Por ello es necesario ir analizando alternativas que permitan un tratamiento más adecuado a las inversiones en transmisión y que se vayan incorporando en las iniciativas para mejorar el marco regulatorio del sector eléctrico.

[1] Esta determinación de costos se hace tomando en cuenta que las inversiones del sistema deben estar de acuerdo a la demanda existente. Si la demanda baja aumentaran los costos y disminuye el margen de ganancia