Lima 03/ 03/ 05
 
China: El lejano Oriente está cada vez más cerca
Enrique Román
ADEX

No existe hoy un pronóstico o previsión de la economía mundial que prescinda de la evolución y desarrollo de la economía china ya que este país representa hoy uno los centros neurálgicos de la economía y la política mundial. Aunque los lazos económicos de Perú con este gigante son aún incipientes; los lazos histórico-culturales que nos unen son antiguos y sólidos; pudiendo resultar un incentivo para promover corrientes bilaterales de comercio de bienes y servicios; turismo, inversión e intercambio de tecnologías.

El despertar del dragón
China representa la sétima economía del mundo. Con un crecimiento promedio del PBI de 9% en los últimos 25 años, es el cuarto exportador mundial y el tercer importador mundial. El año pasado creció en un 40% incorporando unos 60 000 millones de dólares a la demanda mundial. Este impresionante flujo comercial ha permitido igualmente el desarrollo de todo un sistema de logística comercial internacional; tan es así que Shangai superó a Rótterdam considerado hasta hace muy poco el puerto de mayor carga en el mundo.
Pero China no es sólo un importante interlocutor comercial; es también uno de los polos de mayor atracción para la inversión extranjera mundial. Unos 57 mil millones de dólares ingresaron a esta economía en 2004, convirtiéndola en una de las mayores receptoras del mundo.

Perspectivas Para el Perú
Obviamente, existe una tecnología del crecimiento basada en la expansión del comercio, de las inversiones y de los intercambios tecnológicos; la cual debe ser analizada para ver que ocurrió y qué podemos asimilar de esta experiencia.

El Perú ha aprovechado también los resultados de la expansión económica china. Nuestras exportaciones hacia ese destino en 2004, totalizaron los 1235 millones con un 82% de crecimiento; ritmo superior en dos veces al promedio de las exportaciones totales que crecieron en 39%; un verdadero récord. Asimismo, nuestra balanza comercial nos aportó un saldo favorable de 467 millones de dólares, es decir 13 veces mayor que el año anterior. Un dato que a los empresarios les gusta destacar es la evolución del número de empresas. Entre 2000 y 2004 el número de empresas que exportan al mercado chino se duplicó, pasando de 131 a 264, lo cual evidencia un creciente interés por dicho mercado.

De otro lado el análisis de la composición del comercio bilateral muestra que aún hay mucho por avanzar; la mayor parte de productos exportados son materias primas destacando la harina de pescado y los minerales; mientras que los productos importados son de mayor valor agregado. Sin embargo, las dimensiones de este gigantesco mercado abren una serie de opciones en distintos campos. En el ámbito agroindustrial, las uvas lograron ya el primer protocolo fitosanitario a partir del cual se abre el mercado para este producto y otros del sector como el maíz morado, la palta, la mandarina y el café. Algunos especialistas consideran que hay nicho para la leche evaporada. El sector de la pesca también es interesante dado que en China los recursos marinos son altamente apreciados. Igualmente las maderas, en la medida que haya un plan sostenible, y otros productos que se vienen comerciando como los colorantes naturales y la tara.