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partir del 1 de julio del 2002, entró en vigencia Sistema
de Pago de Obligaciones Tributarias con el Gobierno Central
(SPOT) o Sistema de Detracciones, que no implica un nuevo
impuesto, ni la elevación de la tasa impositiva. El
sistema establece que el comprador de un bien o servicio sustraiga
una parte del precio total de la compra para luego depositarlo
en el Banco de la Nación, en una cuenta corriente a
nombre del proveedor. Este, por su parte, utilizara los fondos
depositados en su cuenta para efectuar el pago de sus obligaciones
tributarias.
El gobierno sostiene
que el sistema ha cumplido un rol estratégico en el
éxito de la ampliación de la base tributaria
así como en el incremento de la recaudación
y formalización, obligando a los proveedores (usualmente
informales) a identificarse e inscribirse en el Registro Único
de Contribuyente (RUC). En contraste, los agricultores sostienen
que este sistema los perjudica esencialmente por:
- Es imposible determinar el precio de venta
antes de la selección y pesaje en las instalaciones
del comprador
- En muchos casos no se puede efectuar el
depósito antes del traslado de los bienes, sea por
falta de agencias del Banco de la Nación y de infraestructura
de comunicación.
- La cosecha, acopio y traslado se realizan
en fechas y horarios que no necesariamente coinciden con
los días y horarios de trabajo del Banco de la Nación.
- Restringe las ventas en consignación.
Si bien es cierto que el sistema de detracciones
ha probado ser un mecanismo efectivo para incrementar la recaudación,
también ha distorsionado el funcionamiento del mercado
porque la forma pago en este sistema no se ajusta a las condiciones
en las que opera este mercado. Este desajuste se produce porque
la agricultura es un sector diferente a los otros sectores
e incluye cultivos y crianzas marcadamente diferenciados.
La mayoría de agricultores tienen baja rentabilidad
y altos niveles de pobreza, por lo que el sistema tributario
debe considerar sus impactos en el nivel de vida y no sólo
en la recaudación del fisco.
El sistema de detracciones ha generado presiones
y conflictos no solo entre los agricultores y el gobierno;
sino entre el Legislativo que aprobó la eliminación
de las detracciones en algunos productos, y el Ejecutivo que
la observó aduciendo una menor recaudación en
180 millones de soles. La Comisión Agraria del congreso
no insistirá hasta tener mayores elementos de juicio.
Lo real y cierto es que las presiones de los agricultores
han provocado modificaciones y suspensiones en la aplicación
del sistema de detracciones, como en el caso de los productos
pecuarios, maíz, algodón, y carnes, lo que demuestra
la necesidad de perfeccionar o eliminar este sistema, y la
inconsistencia de quienes emiten las normas.
La promulgación de este tipo de normas
tributarias de excepción, que complican la tributación,
se deben a la falta de decisión política para
afrontar la temática tan compleja e informal del sistema
tributario agrario. El tema de las detracciones debe ser analizado
como parte de la reforma del sistema tributario agrario que
debe contemplar entre otros los principios de igualdad y capacidad
económica y que requiere antes de su promulgación
una evaluación de su impacto y de como aplicarlo en
un sector agrario heterogéneo, y en gran parte deprimido.

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