Lima 19/ 07/ 05
 
¿Cómo brindar protección social a los trabajadores
del sector informal?[1]
Investigadores Henry Espinoza y Vanessa Ríos
CEDEP

En Lima Metropolitana casi el 60% de la PEA ocupada forma parte del sector informal y el producto de este sector equivale al 58% del PBI. Los trabajadores del sector informal no cuentan con sistemas formales de protección social, como servicios de salud y pensiones, debido en parte a sus elevados costos y problemas de acceso a la información. Por lo tanto existe una demanda insatisfecha que crece rápidamente, incluso más rápido que el PBI, la cual se debe satisfacer a través de sistemas de seguridad social más accesibles.

En el área urbana, para el 2001, la PEA limeña desempleada y subempleada era 8% y 48% respectivamente. Para finales del 2003 estos indicadores habían aumentado hasta 10% y 56% respectivamente lo cual significa que en los últimos años se han generado empleos de baja calidad, en sectores de baja productividad laboral. Así, dichos trabajadores aceptan empleos o generan sus propios puestos de trabajo, dejando de recibir en ambos casos los servicios de seguridad social que por ley les corresponden.

A pesar que existe una amplia variedad de modalidades de aseguramiento en EsSalud y de servicios ofrecidos por el Ministerio de Salud, el 25% de la población peruana no accede a estos servicios. Según la Organización Panamericana de la Salud, los principales excluídos son los desempleados y los trabajadores del sector informal. Esto se debe a que los planes de seguro son obligatorios sólo para los trabajadores asalariados dependientes, que son pocos. Los trabajadores informales podrían afiliarse a planes de seguro potestativo pero les resulta muy caro y la información sobre estos planes no está adecuadamente difundida.

En el presente estudio se realizó una encuesta a microempresarios del sector informal de los distritos de Ate –Vitarte y Villa El Salvador, y un grupo focal a comerciantes informales de Comas. La encuesta muestra, entre otros resultados, algunos indicios de los tipos de enfermedades más frecuentes por tipo de actividad (metalmecánica, confecciones, maderas y artesanía). El 60% de los microempresarios estaría dispuesto a pagar un seguro aunque no tiene claro como hacerlo; el 40% restante no conoce ningún seguro que esté de acuerdo a sus necesidades o no lo puede pagar. Para los participantes del grupo focal la salud no es un tema prioritario, más bien es asumida como un hecho y no como un riesgo, más aún, la formalización y mejora del negocio resultan temas más importantes para ellos. Adicionalmente, manifestaron su preferencia por programas asistencialistas, y que sus iniciativas de ahorro y aportaciones solidarias no son exitosas porque la municipalidad no interviene para hacer cumplir los acuerdos.

Para enfrentar este problema se sugiere implementar un programa de salud ocupacional en las localidades. Cada municipalidad incentivaría mediante beneficios tributarios a profesionales, universidades e institutos tecnológicos de su localidad para que brinden asesoría en salud ocupacional de manera gratuita a empresas informales. El objetivo más importante es concientizar a la población sobre los beneficios de invertir en salud ocupacional (por ejemplo la compra de máscaras o guantes), específicamente en sus efectos sobre la productividad de la empresa. En segundo lugar, el programa buscará informar sobre las opciones de aseguramiento disponibles, para que de esta manera podamos acercar la protección social en salud a los trabajadores del sector informal.


[1] Artículo basado en el estudio “Protección social en salud para trabajadores del sector informal urbano”. Puede descargar la versión completa del estudio desde http://www.consorcio.org/CIES/html/pdfs/WIEGO_EspinozaRios.pdf.
También puede descargar un resumen desde http://www.consorcio.org/CIES/html/pdfs/Bol55/04espinoza.pdf.