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Huancayo, cada año adicional de educación del
jefe de familia aumenta la probabilidad de ahorro del hogar
en 7%. Este es un dato fundamental para promover el ahorro
de las familias y así el desarrollo económico
del país. En efecto, el ahorro permite la acumulación
de activos y suaviza los shocks, tales como enfermedades y
desempleo, a los que están expuestas sobre todo las
familias más pobres.
En la última década, el ahorro
financiero en el Perú ha registrado un crecimiento
muy importante, especialmente en las cajas rurales (CRAC)
y cajas municipales de ahorro y crédito (CMAC). En
Huancayo, en particular, la CMAC ha crecido gracias al desarrollo
de productos específicos para los distintos segmentos
de la población, a la apertura de depósitos
a largo plazo, mayores tasas de interés y sorteos.
Luego de recoger y procesar información
de 400 familias urbanas y 400 rurales en Huancayo, en marzo
del 2002. Se encontró que los ahorros de las familias
son reducidos: en toda la muestra es cercano a US $ 4000,
sobre todo, si se tiene en cuenta que la edad promedio de
los jefes de familia es 47 años, en la cual se supone
que las familias están en su etapa de mayor acumulación.
En contraste, los depósitos promedio a nivel nacional
para una persona natural en diciembre del 2002 fueron US$
1220. Esto sugiere que el ahorro se realiza sobre todo para
afrontar situaciones imprevistas y no para inversión
ni acumulación. Por otro lado los ahorros de las familias
urbanas, como era de esperarse, son mucho mayores que los
ahorros de las familias rurales: las primeras en su conjunto
tienen en promedio US $ 7250 en ahorros y las segundas US
$ 2550.
No sólo los ahorros de las familias
son reducidos, sino que no forman parte del sistema financiero
formal. En promedio, solo 20% de las familias declaró
tener ahorros en alguna institución financiera; 31%
en el ámbito urbano y apenas 9% en el ámbito
rural. Sin embargo, el monto total de los saldos de los ahorros
financieros es bastante superior al monto total de los ahorros
no financieros, por lo tanto el margen de ahorros que se puedan
transferir al sistema financiero es limitado, a menos que
ocurran cambios en las preferencias de consumo y ahorro o
que los ingresos se incrementen.
En cuanto a los determinantes del ahorro,
la educación del jefe del hogar es la única
variable que explica en forma consistente muestra una relación
sistemática con los ahorros en el ámbito urbano
y rural. Esto se explicaría porque una mayor instrucción
permitiría apreciar las ventajas de ahorrar, sobre
todo en instituciones financieras. En las familias urbanas,
además de la educación, las variables más
consistentes para explicar la tenencia de ahorros son el gasto
de la familia y la tenencia de seguro médico, que aumenta
la probabilidad de ahorrar en 9%. Esta última variable
indica que el seguro médico liberaría recursos
destinados a los gastos de salud, y de esta forma destinar
estos recursos al ahorro.
Finalmente, es preciso indicar que tanto para
el caso de la probabilidad de tener ahorro como para los determinantes
del ahorro, el poder explicativo de las variables consideradas
aparece bastante limitado. Este es un aspecto que merece profundizarse
en las futuras investigaciones.
[1] Resumen del documento
Ahorros y activos en las familias de Huancayo desarrollado
en el marco del concurso de investigación CIES 2002,
auspiciado por ACDI-IDRC. Podrá descargar la versión
completa de este documento desde
http://www.consorcio.org/programa2002.asp

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