| Con
arreglo a la Ley de Gobiernos Regionales, la Comisión
de Descentralización del Congreso ha emitido un informe
de evaluación del proceso exponiendo sus conclusiones
y recomendaciones. El informe constituye una referencia obligada
para el trabajo legislativo en el próximo periodo,
por la diversidad de opiniones políticas y técnicas
que recoge y dado que en menos de tres meses se realizará
cinco referendos que cambiarían el mapa del país.
El texto parte recordando la propuesta constitucional
de que la descentralización sea una política
permanente y obligatoria de Estado, necesariamente de largo
plazo y que tenga como objetivo el desarrollo integral en
democracia. Desde el punto de vista económico, señala
que el crecimiento descentralizado debería contribuir
a diluir la concentración de las actividades en Lima.
Para esto, es muy importante aprovechar las potencialidades
de cada región y localidad; con mecanismos que permitan
desarrollar la competitividad de cada zona de acuerdo con
sus particularidades. Sin embargo, el informe señala
que la preocupación sobre este aspecto durante los
últimos cuatro años ha sido relativa.
Aunque los avances se han dado en términos
de reforma del Estado, es necesario dar mayor estabilidad
política y jurídica al proceso, así como
preparar las condiciones para que éste incluya tanto
al Estado como al sector privado y los agentes productivos
y sociales. Las primeras concreciones del proceso de conformación
de regiones deberían contribuir con la estabilidad
necesaria para continuar adecuadamente con el proceso de descentralización.
Esta fase quedará definida después del referéndum
programado para el 30 de octubre del presente año.
Al constituirse las regiones se podrán evitar contramarchas
en el proceso, y en términos institucionales coexistirán
las regiones constituidas, los gobiernos regionales en jurisdicciones
departamentales y las Juntas de Coordinación Interregional.
Sin embargo, la importancia de este referéndum no es
aún percibida por la ciudadanía ni por importantes
sectores del gobierno. Se cree que esto se debe principalmente
a la ausencia de un amplio proceso de difusión y concertación;
pero también a la necesidad de precisar los incentivos
económicos así como el diseño institucional
de las regiones conformadas.
Sin embargo el referéndum no es suficiente.
El proceso de descentralización responde a un modelo
inédito y a una experiencia nacional que requiere adecuarse
permanentemente conforme se desarrolla. El informe muestra
como el proceso de descentralización debe ser perfeccionado
en distintos aspectos, como por ejemplo el jurídico.
Menciona que es necesario modificar el marco normativo, empezando
por la propia Constitución, ya que el esquema de representación
de los Consejos Regionales fue pensado para ámbitos
departamentales y no funcionaría de la misma manera
para ámbitos regionales. Un ejemplo de esto es que
la organización actual concentra las funciones políticas
y administrativas en el presidente regional, lo que recarga
sus funciones y le resta atención a la dirección
política y la preocupación estratégica
por la competitividad territorial. También es importante
promover la desconcentración al interior de los gobiernos
regionales para que no reproduzcan el centralismo que se pretende
erradicar.
Por otro lado, en términos de presupuesto,
una de las principales preocupaciones de los gobiernos regionales
ha sido la transferencia de recursos desde el gobierno central.
Si bien estos recursos efectivamente se han incrementado,
las transferencias llegan a las regiones con condiciones de
uso bastante rígidas, lo cual limita los grados de
libertad y la capacidad de gestión financiera de las
autoridades. Es bueno precisar también que esta no
es la única limitante en términos de gestión
ya que se han identificado problemas relacionados con las
capacidades administrativas y de gestión de las autoridades.
Otro de los problemas identificados por la
Comisión está relacionado con la transferencia
de competencias del gobierno central a los gobiernos regionales.
La ausencia de planeamiento en este aspecto ha ocasionado
desorden y desarticulación en el proceso y lo ha convertido
en algo meramente formal. Los plazos legales establecidos
para la transferencia en términos de capacitación
y competencias no se han cumplido. Este problema es grave
dado que la transferencia de capacidades y funciones es uno
de los principales pilares del proceso de descentralización.
Sin esa transferencia, será imposible fortalecer las
capacidades de gestión de cada región, o contar
con instituciones regionales fuertes que a través de
sus políticas fortalezcan la competitividad regional
y fomenten el desarrollo integral para así superar
la pobreza.
Todo esto permite concluir que el organismo
encargado de la conducción del proceso de descentralización,
el Consejo Nacional de Descentralización (CND), no
ha cumplido con sus principales objetivos. A raíz de
esto, el proceso de descentralización ha ido perdiendo
correlación política por parte de los actores
políticos y los órganos de estado encargados
de impulsarlo. Por ejemplo, un problema que se ha hecho evidente
en el CND es que sus estructuras no tienen ninguna relación
con las funciones que se le asignan.
El informe presenta además otras recomendaciones
para el proceso, entre ellas, fomentar la inversión
privada descentralizada, evitar la fuga de capacidad empresarial
de las regiones y promover una actitud pro-activa para desarrollar
inversiones y proyectos productivos en las regiones, la misma
que implicaría mayores posibilidades de crecimiento.
Por otro lado, se recomienda que en las regiones constituidas
se separe la función política de la función
administrativa a nivel de gobierno regional. Se propone también
la creación de un nuevo sistema de capacitación
descentralizado en el que los gobiernos regionales sean los
protagonistas, a la vez que se desarrollan alianzas estratégicas
con entidades educativas regionales. Finalmente, se propone
fomentar la participación ciudadana en el control y
fiscalización de la gestión pública y,
por ese medio, mejorar la relación gobierno-población
a fin de que se abran los espacios para la innovación
y la participación de la ciudadanía.
[1] El Grupo de Trabajo forma
parte de la Comisión de Descentralización, Regionalización
y Modernización de la gestión del Estado. Aunque
se anunció que próximamente se editará
del conjunto de materiales trabajado, es posible acceder al
documento parlamentario completo en :
http://www.congreso.gob.pe/cip/temas/proceso_descentralizacion/Informe_Final.pdf

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