Lima 19/ 04/ 06
 
¿Cómo hacer que el crecimiento genere más empleo?[1]
Julio Gamero
(Desco)

Tenemos una tasa de desempleo de 10% y alrededor de 55% de subempleo por ingresos. Aún no existen signos claros de que la situación de subempleo y estancamiento de los ingresos empiece a revertir, lo cual se refleja en tasas de pobreza mayores a 50%. Detrás de estas cifras se encuentra una demanda por mejores empleos, con mejores remuneraciones y con acceso a los servicios de salud y planes pensionarios. Las causas de estos problemas son la poca capacidad del crecimiento económico para generar empleo adecuado, los bajos niveles promedio de productividad, y la efectividad de los regímenes especiales de empleo en la formalización del empleo. A continuación comentaremos la primera de ellas.

El tipo de crecimiento económico determina el impacto que tiene en la generación de empleo. En el caso de un crecimiento primario exportador, es muy probable que este se concentre en los sectores modernos que no concentran la mayor cantidad de PEA. Por otro lado, si bien la agricultura costeña de exportación está generando nuevos empleos, no estaría generando ingresos suficientes para reducir el subempleo por ingresos. Probablemente por la sobreabundancia relativa de mano de obra. En general, los diversos indicadores de empleo y crecimiento estarían reflejando una mejoría en los niveles de empleo más calificado, que se localiza en las empresas de mayor tamaño relativo, las cuales representan no más del 15% de todo el empleo.

Un segundo factor que influye en el impacto del crecimiento en el empleo adecuado es la desigualdad. La desigualdad inicial de los activos de una sociedad afecta el dinamismo del crecimiento económico; así como, la capacidad de generación de empleos y de disminución de la pobreza.

De acuerdo al comportamiento del empleo, la pobreza y el crecimiento en la última década en la región, el tema distributivo afecta el crecimiento económico en términos de su impacto en el empleo y la disminución de la pobreza. Uruguay, con una tasa de crecimiento de PBI per cápita casi igual a Perú, tiene casi el doble del impacto en la reducción de la pobreza.

Frente al problema de la baja asociación entre el crecimiento económico y el empleo, se requiere generar un crecimiento más homogéneo entre los diferentes sectores económicos y que tenga mayores articulaciones con el empleo. Para ello es necesario promover la articulación de los sectores productivos menos dinámicos - Pymes urbanas y pequeños productores agrarios- con los sectores más dinámicos de la economía.

En este sentido, una primera recomendación es incorporar los objetivos de empleo en el diseño de las políticas económicas. En el caso de sector privado, se requiere identificar las ocupaciones con mayor demanda en el mercado. En el caso del Estado, es necesario potenciar los programas sociales, intensivos en mano de obra por espacios geográficos. Para ello es necesario reforzar la Comisión Intersectorial de Empleo. En la actualidad, los diversos programas del Estado generan cerca de 230 mil empleos temporales anualizados (A Trabajar Urbano, Rural, Provías, Mimdes).

Por último, se recomienda lanzar un plan de articulación entre oferta exportable y proveedores locales bajo el enfoque de cadenas productivas y de subcontratación flexible, focalizando la intervención en cinco cadenas, atendiendo a criterios de encadenamientos locales y absorción de empleo.

[1] El presente artículo está basado en el documento “Crecimiento y empleo” realizado por el autor en el marco del Proyecto Perú Elecciones 2006, cuyo objetivo es elevar el nivel del debate electoral en el país y brindar opciones de política para el gobierno 2006-2011. El proyecto cuenta con la participación del Acuerdo Nacional, la Asociación Civil Transparencia, el CIES, el Instituto de Defensa Legal, el JNE y Propuesta Ciudadana.
Puede descargar la versión completa de este estudio en http://www.consorcio.org/peru2006/